Major Tom’s a junkie: retorno y reformulación de figuras y tópicos de la ciencia ficción temprana en la obra de David Bowie

por Estefanía Baranger[1]

 The only truly alien planet is Earth

-J. G. Ballard

 bowie-encabezadoPoco después del fenómeno de Kubrick 2001: A Space Odyssey, con  Star Trek en la televisión, y anticipando la llegada de Star Wars, la cultura pop se veía notablemente invadida por la temática sci-fi. En 1972 se edita The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders form Mars, plagado de intertextualidades entre la literatura sci-fi y el rock e inaugurando una nueva etapa de producción en la carrera del inglés David Bowie.

Ante la crisis de ciertos valores en la contemporaneidad de una obra, la utopía se presenta como la proyección idílica de una sociedad armónica, mientras que la distopía ofrece su contra-reflejo, exponiéndonos catastróficos futuros o presentes alternativos. Pablo Capanna, en El sentido de la ciencia ficción,expone: “Las utopías negativas atacan, como hemos visto, ciertos supuestos valores de la cultura materialista de Occidente, que coartan de manera sutil la libertad personal y espiritual, en especial modo” (Capanna, 1966, p. 186). Un panorama distópico inevitablemente surge ante el análisis de The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders form Mars, motivo que se volverá recurrente en la obra del inglés: en un primer momento con Diamond dogs (1974) disco inspirado en 1984 de George Orwell, en el que nos enfrentamos a una distopía de carácter socio-político en la poco afortunada comunidad de Hunger city y, en una segunda oportunidad, con el disco Outside (1995)de una sonoridad sumamente industrial y experimental, co-producido con Brian Eno, ambientado en un futuro en el cual el asesinato constituye una forma de arte y es tarea de Nathan Adler, detective miembro de la división Art Crimes, distinguir el mero homicidio del arte elevado. Sin embargo “Five years” constituye el primer y más icónico aporte de esta línea por parte del artista: el alienígena Ziggy Stardust desciende del espacio intergaláctico para advertir a la humanidad que sólo restan cinco años de vida en el planeta. Bowie explica en el marco de una entrevista con William Burroughs en 1971: “It has been announced that the world will end because of lack of natural resources”. Surge entonces la metáfora de la Tierra como un organismo vivo: “Earth was really dying”, que contrasta con la imagen de una condición humana enfrascada en una cotidianeidad y temporalidad completamente artificial habiendo perdido todo tipo de contacto con la naturaleza:

I think I saw you in an ice-cream parlour,
drinking milk shakes cold and long,
Smiling and waving and looking so fine,
don’t think you knew you were in this song

Peter Fitting en Utopia, dystopia and science fiction agrega sobre como las nuevas utopías reformularían la históricamente conflictiva relación entre cultura y natura: “These works all reject the earlier utopian commitments to growth and the domination of nature […] they espouse the development of an integrative and non-exploitative attitude towards nature” (Fitting, 2010, p.149). En “Five years” nos enfrentamos entonces a una distopía de carácter natural, una variación sobre el gran diluvio bíblico: la atmósfera terrestre, que en 1898 había impedido la exterminación de la raza humana en manos de los marcianos de H.G. Wells, deviene amenaza, y el planeta Tierra se transforma en un espacio hostil, no apto para la supervivencia de la parasitaria especie humana.

Bowie.ZiggyStardustEn contraste con los atávicos marcianos de Wells, la figura del alien es reformulada en la obra de Bowie de la mano de Ziggy Stardust, el pacífico dios omnisexual quedesciende a la Tierra con un mensaje esperanzador. Susan Sontag expone respecto al cine de ciencia ficción en ‘Fábulas de identidad’:

 Las criaturas de otros mundos que pretenden dominarnos son ‘aquello’, no ‘ellos’. […] si su forma es humana entonces obedecen a la más rígida disciplina militar y no exhiben, en ningún caso, característica personal alguna. Y, de lograr sus propósitos, será este régimen de ausencia de emociones, de impersonalidad, de disciplina férrea, el que impondrán sobre la Tierra. (Sontag, 1984, p.79)

Los versos de “Soul love” se imponen como contrapunto a esta difundida representación del alienígena: el alter-ego de Bowie asume entonces su incapacidad de amar, y, sin embargo, admite el poder que radica en esta fuerza, antes desconocida, para la raza humana. No obstante, Ziggy Stardust no encarna un alien sólo en este primer sentido del lexema sino que también abarca otras acepciones: en el idioma inglés el término puede emplearse como sinónimo de extranjero, lo que podría vincularse tanto a la fascinación de Bowie por la cultura oriental, especialmente el Japón y la estética del teatro kabuki, o bien a la amplia recepción que tuvo el disco del otro lado del Atlántico. En un tercer momento surge la referencia a lo ajeno, lo otro, lo no familiar, lo que difiere en naturaleza o carácter, e inmediatamente el verbo alienar aparece etimológicamente ligado: separar, fragmentar; Ziggy, el lepper messiah, se construye así como el portavoz de la alienación ya sea política, sexual o racial. Asimismo el músico supo explotar al máximo su estética andrógina convirtiéndose en un modelo de la liberación sexual ingresando a un panorama musical dominado principalmente por el género masculino. La cuestión de la lepra, patología alienante por excelencia, también enfatiza este aspecto, en una Inglaterra en la que el acto homosexual estaba penado por ley y la condición gay se percibía íntimamente ligada a la propagación del SIDA. La consigna de Bowie se presenta todavía más evidente en “Loving the alien”, del disco Tonight (1984), donde la figura del alien se articula desde un approach religioso como metáfora del otro, el prójimo, proponiendo una especie de retorno a una unidad perdida en contraste con una tradición del género sci-fi en la que históricamente nos enfrentábamos a la dicotomía “nosotros – ellos”. El ascenso y caída de este mesías contemporáneo es también permeable a una lectura de esta línea; una reflexión sobre el estado de abandono de la religión en la modernidad en la que las estrellas de rock auspician de nuevos dioses mediáticos. Stardust acaba por inmolarse, sacrificarse, pervertido por sus seguidores, la fama y el estrellato en la Tierra: “Making love with his ego Ziggy sucked up into his mind”, y culmina su existencia en un “Rock ‘n’ roll suicide”.

No es casual que Ziggy Stardust se presente como un space invader cubierto de neon y cuero intergaláctico y que sin embargo su instrumento sea una guitarra acústica. Musicalmente a lo largo del disco se advierte una constante relación de tensión entablada entre los elementos o sonidos naturales y artificiales, acústicos y eléctricos, la tradición y la modernidad, evidenciando una notable falta de confianza ante el progreso tecnológico. Ken Scott, co-productor de The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars expone en una entrevista conmemorando el aniversario número cuarenta de la edición del disco:There are places where the pitch is slightly off, or the timing is slightly off. But they’re human”. Más explícitamente esta filosofía se evidencia en dos composiciones posteriores; en primer lugar “Fantastic voyage”, incluida en el disco Lodger (1979), en la que la armonía, que constituye una secuencia de cuatro acordes sumamente simple interpretada por un piano y mandolinas, se encuentra en clara consonancia con el contenido poético: un rechazo a las nuevas tecnologías nucleares empleadas en pos del enfrentamiento armado durante la Guerra Fría. Es decir, admitiendo el valor del progreso tecnológico y, sin embargo, anteponiendo a éste el valor de la vida:

In the event that this fantastic voyage
should turn to erosion and we never get old
Remember it’s true, dignity is valuable,
but our lives are valuable too

Fitting define la ciencia ficción como un género neutro y explica la intersección entre éste y  la literatura de carácter utópico: “[…] to reflect or express our hopes and fears about the future, and more specifically to link those hopes and fears to science and technology” (Fitting, 2010, p.138). En “Time with crawl”, del disco Never let me down (1987), también se introduce esta cuestión tematizando la destrucción del planeta en manos del hombre y la industria, inspirada en el desastre de Chernobyl en 1986:

I saw a black black stream
full of white eyed fish
and a drowning man
with no eyes at all

De acuerdo a Fitting, se reconoce un momento específico en la evolución del género en el que se produce una curva ideológica hacia el pesimismo, generándose un viraje de utopías a distopías:

 However, with the decision to use the atom bomb against civilian targets in Japan (in 1945), science fiction lost much of its optimism as the greatest invention of the 20th century was used not to improve the world but to almost instantly kill some 200.000 people. (Fitting, 2010, p.140)

Paralelamente, Daniel Link en el prólogo a su compilación Escalera al cielo, utopía y ciencia ficción elabora una distinción entre ciencia ficción y literatura fantástica. Si bien asume que ambos géneros manejan tropos, tópicos, temas y figuras similares, la ciencia ficción se singularizaría por apoyarse indispensablemente en una garantía científica externa. El conocimiento y desarrollo tecnológico-científico contemporáneo a la obra respaldarían u otorgarían un marco de verosimilitud a los acontecimientos ficcionales que necesariamente resultan inverosímiles —aunque no descabellados— en el contexto de producción de la misma. El género entabla entonces una relación de carácter paradójico con el progreso tecnológico-científico; a la vez que reniega de éste como única vía de progreso, lo reclama constantemente como soporte externo de verosimilitud.

Bowie&EnoEn 1969, claramente influido por el primer aterrizaje lunar, Bowie recrea el viaje intergaláctico de la mano del personaje de Major Tom quien culmina varado en el hiperespacio perdiendo contacto con el ground control. El inglés declaró en varias entrevistas posteriores que verdaderamente la travesía de Major Tom constituye un viaje bajo la influencia de agentes alucinógenos, interpretación en la que la capsule en la que viaja Major Tom operaría etimológicamente como “cabina” y “píldora”, y que se vería reforzada por expresiones como “on a trip”, “high” o “spaced out”, que en el slang inglés son empleadas frecuentemente con esta acepción. Ya en 1954 Aldous Huxley documentaba su experiencia bajo la influencia de la mezcalina en The doors of perception:

The urge to transcend self-conscious selfhood is, as I have said, a principal appetite of the soul. When, for whatever reason, men and women fail to transcend themselves by means of worship, good works and spiritual exercises, they are apt to resort to religion’s chemical surrogates-alcohol and “goof pills” in the modern West, alcohol and opium in the East, hashish in the Mohammedan world, alcohol and marijuana in Central America, alcohol and coca in the Andes, alcohol and the barbiturates in the more up-to-date regions of South America. (Huxley, 1954, p.20)

Si el viaje de Huxley bajo los efectos de la mezcalina opera a modo de metáfora del viaje interior, como una alternativa a la religión a modo de experiencia trascendental moderna, en “Space Oddity” el viaje al espacio es susceptible de la misma lectura. En “Planet Earth is blue and there’s nothing I can do” puede advertirse un juego sobre la polisemia del lexema blue que en el idioma responde tanto a azul  como triste. La figura de Major Tom se retoma en “Ashes to ashes” inculida en Scary Monsters (and Super Creeps) (1980), donde explícitamente se ve confirmada esta hipótesis: “We know Major Tom’s a junkie, Strung out in heaven’s high”.

Bowie - encabezado2

Bibliografía:

– BUCKLEY, David, Strange Fascination: The Definitive Biography of David Bowie, Ebury Publishing, 2012

– CAPANNA, Pablo, El sentido de la ciencia ficción, Columba, Buenos Aires, 1966.

– FITTING, Peter, “Utopia, dystopia and science fiction”, en Gregory Claeys (ed.), The Cambridge Companion to Utopian Literature, Cambridge, 2010.

– HUXLEY, Aldous, The Doors of Perception, 1954.

– LINK, Daniel, Escalera al cielo, utopía y ciencia ficción, Buenos Aires, La Marca, 1994.

– SCOTT, Ken, From Abbey Road to Ziggy Stardust, Ed. Alfred Pub Co Inc, 2012.

[1] Estefanía Baranger es alumna avanzada de la Carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires. El presente trabajo desarrolla la hipótesis presentada en el examen final de la materia Literatura inglesa en febrero de 2014.

Autor: literatura inglesa

Cátedra de Literatura inglesa de la Universidad de Buenos Aires. Publicación de artículos, notas y trabajos monográficos de profesores y alumnos y de información de interés inherente a la materia.

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