“Poesía dramática”, de John Dryden

John Dryden (1668)

De Poesía dramática, ensayo, 1668, p. 47.

Traducción y nota de Ramiro Vilar[1]

JohnDryden2

Comenzar, entonces, con Shakespeare; fue él el hombre que, de todos los poetas modernos, y acaso de los antiguos, tuvo el alma más abarcadora y amplia. Todas las imágenes de la naturaleza estaban aún presente para él, y logró extraerlas no con esfuerzo pero sí con fortuna: cuando describe alguna cosa, más que verla, lo que puedes es sentirla. Quienes lo acusan de falta de conocimientos le hacen el mayor de los elogios: él ha aprendido de modo natural; no necesitó usar los libros como lentes para leer la naturaleza; miró dentro de sí y allí la encontró. No puedo decir que sea parejo en toda su obra; de haber sido así, sería una injuria compararlo con los más grandes que ha dado la humanidad. Muchas veces es chato, insípido; su ingenio cómico a veces degenera en algo forzado y su inflada seriedad en algo ampuloso. Pero siempre es grandioso cuando se le presenta una ocasión grandiosa; nadie puede decir que al tener ante sí un tema a la altura de su ingenio, no se haya elevado por encima de la altura del resto de los poetas,

Quantum lenta solent inter viberna cupressi.[2]

Esta consideración hizo afirmar a Mr.  Hales, de Eton, que no existía tema sobre el que hubiese escrito poeta alguno, que no pudiese mostrar, mejor tratado, en Shakespeare; y, aunque hoy por lo general se le prefieran otros, el siglo en que vivió, que tuvo por contemporáneos suyos a Fletcher y a Jonson, nunca los igualó a él en su estima; y, en la corte del último Rey, cuando la fama de Ben estaba en su apogeo, Sir John Suckling, junto con la mayor parte de los cortesanos, ubicaron a nuestro Shakespeare muy por encima de él.

[1] Ramiro Vilar es estudiante avanzado de la Carrera de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y Adscripto a la Cátedra de Literatura Inglesa.

[2] Virgilio, Bucólicas, I, 25. En esta primera égloga el pastor Títiro se refiere a la ciudad de Roma: Uerum haec tantum alias inter caput extulit urbes/ Quantum lenta solent inter uiberna cupressi. “Pero ésta la cabeza tanto alzó entre otras urbes/ como entre las flexibles mimbreras los cipreses.” Traducción de Pablo Imberg, Buenos Aires: Losada, 2004 (N. del T.).

Autor: literatura inglesa

Cátedra de Literatura inglesa de la Universidad de Buenos Aires. Publicación de artículos, notas y trabajos monográficos de profesores y alumnos y de información de interés inherente a la materia.

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