El contrabando onírico y la literatura escrita por mujeres

El contrabando onírico y la literatura escrita por mujeres
de Malena Duchovny[1]

I grieve and dare not show my discontent;
I love, and yet am forced to seem to hate;
I do, yet dare not say I ever meant;
I seem stark mute, but inwardly do prate.
I am, and not; I freeze and yet am burned,
Since from myself another self I turned.

Queen Elizabeth I, “On Monsieur’s Departure”

Tracing subversive pictures behind socially acceptable facades

Gilbert & Gubar, The Madwoman in the Attic

Durante la cursada del año 2016[2] y en el marco de las discusiones en comisiones de trabajos prácticos nos preguntamos cómo el sueño constituye un procedimiento formal que expone una concepción de literatura. El interrogante asume una torsión particular cuando quienes escriben literatura son mujeres. Según, Sandra Gilbert y Susan Gubar en The Madwoman in the Attic:

 women have created submerged meanings, meanings hidden within or behind the more accessible, ‘public content of their works, so that their literature could be read […] They may have attempted to transcend their anxiety of authorship by revising male genres, using them to record their own dreams and their own stories in disguise […] by following Emily Dickinson’s famous advice to ‘Tell all the Truth but tell it slant–’” (1984: 72-3).

Puede plantearse que la escritura literaria a cargo de mujeres se propone en términos de contrabando que se produce a través de los sueños. En ellos, según Freud:

lo reprimido tiene que tolerar transformaciones encaminadas a mitigar aquellos de sus caracteres que provocan la repulsa” y “lo que […] llega a hacerse consciente es una especie de transacción entre lo intentado por una de las instancias y lo permitido por la otra (1991).

mk5Este “contrabando onírico” que burla la barrera de la censura, por su semejanza al procedimiento de escritura de la mujer tal como fue definido, resulta un recurso literario fértil para ‘contar la verdad, pero torcida’. Para explorar esta hipótesis de lectura, se propone el siguiente corpus: El libro de Margery Kempe de Margery Kempe, “The Dream” de Mary Shelley y Orlando de Virginia Woolf. Leer más “El contrabando onírico y la literatura escrita por mujeres”

Sueños y visiones: sus re-escrituras

Sueños y visiones: sus re-escrituras

de Florencia Badaracco[1]

 
En el presente trabajo se intentará analizar el registro escrito de visiones o sueños centrándose en El libro de Margery Kempe, en el poema “Kubla Khan” de Samuel Taylor Coleridge y en el cuento de Wilkie Collins, “La mujer del sueño”. Observamos que las escrituras del material onírico que aquí se presentan operan como instrumento de la memoria, como herramienta contra el olvido, conectando el espacio de lo onírico o espiritual con el del ámbito de la vigilia o el mundo de los “sentidos externos”. Esta escritura se lleva a cabo en los tres casos por un agente mediador, aunque esta mediación se presente de diversas formas. Es así que se produce una doble traducción. Por un lado, se realiza la primera traducción que es la que opera el soñante al expresar en sus propias palabras las visiones o imágenes oníricas; y luego, la segunda, que es la que el oyente de este relato realiza al pasar esa oralidad a la palabra escrita. Esta operstairsación escrituraria se relaciona con elementos característicos tanto del sueño como de la escritura.

En su estudio, Al Álvarez indica que durante las etapas de sueño las neuronas que se encargan de los procesos de aprendizaje, memoria y atención reducen significativamente su actividad (1997: 131). Esta sería la causa de que, al despertar, el soñante no pueda recordar íntegramente lo soñado ni, en ocasiones, darles un orden lógico a los vagos recuerdos del sueño. Esto resulta en una inevitable traducción y transformación del material onírico que se lleva a cabo al momento del relato del sueño, con la intención de imprimirle un orden lógico. Por otra parte, es característico del sueño que su materia se esfume rápidamente de la mente. Es por esto que la escritura es el método más efectivo contra ese olvido. A su vez, es de recalcar la individualidad de los sueños. Barthes señala “no se sueña de a dos ≠ el sueño separa, solipsiza: es el arquetipo del soliloquio” (2004:91). Es así que la escritura es tanto un registro para la memoria como un medio entre subjetividades: entre lo individual y lo colectivo. Leer más “Sueños y visiones: sus re-escrituras”